LO INTUYO. Lo vislumbro. Si en un futuro que tendrá que ser lejano (el cercano apesta a nuevos Trumps y Bolsonaros), la humanidad consigue crear unas estructuras universales fuertes, con una historia y literatura mundiales que se estudien en las escuelas, con unos medios de comunicación universales potentes y unas estructuras de gobierno y justicia mundial soberanas, que no nieguen todo lo que es barrional, local, regional o nacional, ojo, sino que, coexistiendo con esas estructuras medias o pequeñas, las superen; si la humanidad consigue de una vez unirse en el único nosotros que no tiende al antagonismo, que es el que integra a todos, sucederá que la palabra “exilio” dejará de tener sentido. Los exiliados y los refugiados ya no existirán o existirán de un modo mucho menos terrible y desgarrado que hoy.