MIRA POR d贸nde que tambi茅n Antonio Salieri es hermano m铆o. Conocido universalmente por la supuesta envidia que ten铆a a Mozart y acusado falsamente de envenenarlo, su obra musical ha adquirido relieve en las 煤ltimas d茅cadas. Alex Ross se帽ala en The New Yorker el papel que la ro帽a nacionalista desempe帽贸 en su postergaci贸n:
El siglo XIX vio el surgimiento del nacionalismo en los pa铆ses de habla alemana. Salieri fue encasillado como un intruso extranjero, un intrigante italiano, un patr贸n ya visible en las cartas de Leopold Mozart a su hijo. Herrmann se帽ala perspicazmente el papel que jug贸 el nacionalismo en la marginaci贸n de la reputaci贸n de Salieri: “El compositor cosmopolita, que hablaba con fluidez italiano, alem谩n y franc茅s y era art铆sticamente importante en las tres 谩reas ling眉铆sticas, no pod铆a ser absorbido por completo en ninguna naci贸n europea. Con el surgimiento de los estados-naci贸n, el Salieri hist贸rico se convirti贸 gradualmente en una figura sin hogar, y sus grandes m茅ritos art铆sticos y sociales finalmente cayeron en el olvido”. Un destino similar le ocurrir铆a al alumno de Salieri, Giacomo Meyerbeer, otro artista paneuropeo, que desapareci贸 a mediados del siglo XIX despu茅s de alcanzar la fama mundial.